Mostrando postagens com marcador la convivencia. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador la convivencia. Mostrar todas as postagens

6 de jul. de 2012

¿Cuál es la diferencia?


Cuando llegué a Porto Alegre otros extranjeros me dijeron que esta parte de Brasil era diferente de lo que imaginaba. No se equivocaron. ¿A qué Brasil llegué? No me parece, como muchos dicen, una parte de Suramérica mas europea excepto en que la mayoría de la población es blanca. En cierta forma, es como otras ciudades de Suramérica: una periferia, un centro, problemas sociales y en la parte positiva, ciudad en crecimiento y gente amable y alegre. ¿Que és entonces lo diferente?

Primero, lo obvio, nada de tambores en las calles, mujeres en hilo dental bailando, ni samba o  bossa nova, excepto en contados restaurantes. Segundo, bailar rock y pop en fiestas. En mi país, Colombia, esta música se escucha sentado, mientras bebes cerveza con tus amigos. ¿Bailarla? Jamás. En el resto de Suramérica podría decirse que se baila música mas “tropical”, nunca rock o pop.

También tienen la tradición gaúcha: toman una bebida muy caliente, el chimarrão, en pleno verano, tienen danzas con largos vestidos en mujeres y pantalones bombachos en hombres y los churrascos, una manera única de asar la carne.

Gaucho bebiendo un chimarrão

Al estar en el sur del continente, Porto Alegre tiene estaciones, pero para nosotros, extranjeros, es difícil imaginar inmediatamente un Brasil frío, del mismo modo que pocos imaginan que Bogotá, la capital de mi país, es fría todo el año aunque esté cerca del Ecuador.

Aún así, Porto Alegre conserva la amabilidad brasilera. En esta ciudad permanece el calor humano de su gente, te abren las puertas de su casa, hay conversaciones en la calle con desconocidos, apoyo al pedir indicaciones en la calle e invitaciones a fiestas. Cuando te saludan por primera vez, te abrazan, cuando se despiden por primera vez te dicen “beijo”, y probablemente marquen un encuentro para verse una segunda vez contigo.

9 de jul. de 2011

Temas delicados

Todo mundo tiene derecho a sentirse orgulloso de la tierra de donde proviene pero que pasa cuando eso significa menospreciar otras para vanagloriarse. Si es un tema que puede ser delicado pero cuando uno viaja, de cierta forma estas expuesto a la crítica de tus tradiciones y todo aquello que forma tu cultura, además de que colateralmente vas adquiriendo ciertos hábitos de los oriundos. Ser de Río Grande do Sul, es todo un bagaje cultural agregado, es ser orgulloso de tu ascendencia alemana, italiana, portuguesa, española y algunas veces con sangre nativa, negra o japonesa. Encontrar una identidad en el mestizaje es la realidad Latinoamérica, pocas personas son los que podrían decir que tienen solo un origen. Eso mismo es lo que motiva a las personas a hacer las cosas de diferente manera y así la obtención de resultados positivos. Caxias do Sul creció exponencialmente el año pasado económicamente y eso hay que reconocerlo, hay una buena cantidad de empresas Gaúchas que cuentas con gran éxito, nacional e internacionalmente.
Hay un dicho que dice así: “Al lugar que fueres haz lo que vieres.” Entonces con esa premisa la ADAPTACIÓN es fundamental para lograr con éxito la inserción en una nueva sociedad. Entonces ser viajero y emigrante creo que no es lo mismo a pesar de ello cuentan con innumerables semejanzas, cabe mencionar que dentro de los viajeros hay distintos tipos. Se puede ser superficial y ser llamado turista, es aquel de admira la belleza de un lugar pero su visión realmente no tiende a una crítica más allá de la primera impresión.
Por otra parte cuando la permanencia se prolonga uno pasa del turista a entender paulatinamente cual es composición de una sociedad. Resalto la importancia de la autocritica en la que las virtudes y flaquezas de nuestra tierra. Ser tolerante? Fundamental ya que a pesar de los estereotipos, cada uno somos individuos y ser prejuicios puede resultar contraproducente. En la actualidad la discriminación es un tópico que ocupa un lugar importante en la cotidianidad por lo que ayudar a la construcción de un mejor lugar donde la convivencia sea agradable tenemos que empezar con una sonrisa y dar la mano.
En fin bajando todo lo dicho anteriormente y relacionándolo con Puerto Alegre, haciendo un recuento de los 5 meses que he estado aquí y un mes más viajando dentro de Brasil, tengo un balance positivo de las aventuras, experiencias y amigos que he encontrado en estas tierras, GRACIAS BRASIL.